sábado, 8 de marzo de 2014

And the Oscar goes to...

El pasado domingo se celebraron los Oscars en el Teatro Kodak de Los Ángeles. Durante unas horas, Hollywood se convirtió en el centro del mundo y el séptimo arte en el primero.

The Oscars, edición 86

Como todos los años, los días posteriores hemos leído mil artículos sobre los mejores y los peores vestidos, sobre si uno merecía el Oscar y no se lo llevó o sobre los diferentes premiados. Sin embargo, este año ha habido algunas anécdotas que han llamado la atención por encima del resto y que por supuesto guardan estrecha relación con el marketing.

Uno de los mayores triunfadores de la noche fue Samsung, cuya estrategia de marketing merece algo más que una estatuilla. Ellen DeGeneres (@TheEllenShow), presentadora de la gala, utilizó durante toda la gala un Samsung Galaxy Note 3. Este es un gran ejemplo de publicidad por emplazamiento o product placement. 

Ellen DeGeneres con el Samsung Galaxy Note 3

La publicidad por emplazamiento o product placement consiste en la inserción de un producto o marca dentro de otro espacio, ya sea este una película, una serie o un evento, como es el caso. Es una publicidad muy empleada en productos de uso general, es decir, en aquellos que no se dirigen a un único segmento del mercado, como es el móvil de Samsung (como patrocinador del evento pago 18 millones de dólares).

El momento álgido llegó cuando la presentadora propuso sacar una "selfie" (autofotografía, muy de moda, por cierto). A ella se unieron diversos actores y actrices: Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Bradley Cooper, Julia Roberts, Kevin Spacey, Brad Pitt, Angelina Jolie, Chaning Tatum, Lupita Nyong'o y Jared Leto. 


Selfie de Ellen DeGeneres

La foto se convirtió al instante en un fenómeno viral, tanto que  en 40 minutos se superó el número de retweets (el compartir de Twitter) alcanzado por Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, tras ser reelegido en 2012 (781.257 RT). Además, el número de parodias sobre la fotografía ha sido incalculable los días posteriores.

A pesar de que los directivos de Samsung niegan que haya habido un acuerdo para tomar la fotografía, el resultado para Samsung no ha podido ser mejor. La difusión alcanzada por la fotografía ha superado el efecto que la marca surcoreana podía haber conseguido con cualquier tipo de anuncio. Por eso, podemos decir aquello de "And the Oscar goes to Samsung".

Momento del selfie. Oscars 2014

Las difusión y la importancia de la fotografía puede resumirse en algunos puntos:

1. Significa un nuevo paso en el marketing: las estrategias costosas ya no son la principal herramienta. Hoy triunfa la espontaneidad (alguna que se puede dudar, en este caso) y el realismo.

2. El tweet recoge la foto, no la marca. Se utiliza el contenido como publicidad. 

3. La audiencia a la que se lanzó es muy social media. 

4. El momento en el que se enmarcó fue perfecto: uno de los principales eventos del año. 

Otro de los momentos de la noche fue cuando un repartidor de pizza de Big Mama's & Papa's irrumpió en el escenario para entregar las pizzas que la presentadora había pedido momentos antes. Al instante pudo verse a Brad Pitt repartiendo y comiendo pizza, al igual que otros como Jared Leto o Meryl Street. Desconocemos si la entrada del repartidor forma parte o no de una acción de marketing previamente acordada, pero la difusión obtenida por la marca también es inigualable. 

 Brad Pitt repartiendo pizza durante la gala. 

Una vez más, vemos como las marcas aprovechan cualquier momento y diferentes técnicas para enganchar a la audiencia. 

Un saludo y buen fin de semana,

Edu Blanco

6 comentarios:

  1. Interesante esta entrada. La verdad es que la gala fue todo un show de marketing y muy pocos nos hemos parado a pensarlo. Lo que ha conseguido la foto de Ellen ha sido increíble. Ha estado en boca de todos durante casi una semana, y eso significa que ha sido una gran campaña de marketing. Lo de las pizzas, en mi opinión, fue más show que otra cosa, pero fue todo un momentazo, pues al fin y al cabo, era la noche de los grandes artista, la noche de los que exhiben esos trajes tan caros que realizan las grandes marcas, pues al fin y al cabo, era la noche de los grandes artistas, era la noche de Hollywood.
    Enhorabuena, Eduardo!! cada vez tus entradas me llaman más la atención, pues mencionas aspectos que bastante gente deja a un lado y sin embargo no se dan cuenta de la importancia que deberían de tener.

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    1. Me alegro de que te parezca interesante el blog.

      Gracias por tu comentario, Matías.

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  2. Buenas noches Eduardo, vuelvo a pararme en tu blog y la verdad que lo que cuentas, de lo que hablas son cosas del día a día, comunes, tan comunes que no nos paramos a pensar en la importancia y alcance que llegan a tener. Sobre todo las nuevas tecnologías son parte del día a día y a través de ahí nos introducen todo, en lo más simple y cotidiano. Me ha gustado mucho tu entrada porque si no te lo dicen no te paras a pensarlo y es de suma importancia ser capaz de captar los nuevos métodos con los que nos "manejan".

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    1. Me alegro de que compartas la visión que he tratado de transmitir en este post.

      Gracias por tu comentario, Jose María.

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  3. Es la primera vez que me paso por tu blog y me ha encantado, a veces no nos damos cuenta de lo mucho que nos influencian las grandes compañías a través de eventos que forman parte de nuestra vida, aunque lo de los americanos se merece una mención especial ya que son capaces de convertir su fiesta del cine en un enorme spot publicitario, y lo mejor de todo a todo el mundo le parece bien. Seria gracioso intentar que esto sucediera en nuestra copia barata de los Oscar , habría que ver la cara de los cínicos de Pilar Bardem e hijo...

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    1. Tu comentario resumen a la perfección la esencia de este post. Convertir uno de los eventos más importantes del año en una herramienta de publicidad, que muy pocos lo noten y que la mayoría te aplauda... una auténtica genialidad.

      Prefiero no pensar como sería el asunto en España, aunque nosotros de nuestra "fiesta" del cine también hacemos un producto, político y muy criticable, pero en el fondo también es marketing.

      Gracias por tu comentario.

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