Sí, tú también eres un producto, aunque nunca lo hayas pensado. Y como en todo mercado hay unos productos que destacan sobre otros porque saben "venderse" mejor. Esto es el marketing personal o personal branding.
Podemos definir el marketing personal como la aplicación de los conceptos del marketing a una persona. Es decir, consiste en aplicar a un individuo las técnicas de comercialización, promoción y, especialmente, las de difusión para promocionarse tal y como si fuera una marca, con el fin de destacar entre otros y mostrar unos valores diferenciales.
Para que el marketing personal tenga éxito es fundamental conocerte a ti mismo, tanto tus cualidades como tus puntos débiles. A partir de aquí se trata de aumentar tus fortalezas y reducir las carencias. En este sentido es trascendental la comunicación, saber transmitir a los demás que eres el mejor en lo que haces y que pueden confiar en ti.
Como en todo producto, es necesario seguir una serie de pasos para alcanzar los objetivos y resultados fijados:
Lo primero que debemos hacer es fijar el objetivo que queremos alcanzar, aquello que buscamos con nuestra estrategia. Esto no es solo aplicable al mundo comercial, sino también al deporte, a tus relaciones personales, en tu empresa.... Una vez fijado el objetivo a conseguir debemos elaborar la estrategia que nos permita alcanzarlo. Habrá varias posibilidades y alternativas, por lo que debemos estudiarlas y decidir cual de ellas nos es más conveniente.
Otro aspecto fundamental es el público. Igual que un producto se dirige a un segmento concreto, nosotros debemos saber a quien nos dirigimos, a quien queremos atraer. Puede que sea el jefe de nuestra empresa, clientes, amigos o incluso gente que no conocemos. En esta última opción ha sido de vital importancia el desarrollo de las redes sociales.
Tras esto, debemos elaborar nuestro mensaje, aquello que queremos transmitir a nuestra audiencia. En el mensaje debemos resaltar nuestras cualidades y aspectos diferenciales, indicando por qué yo sí y otros no. El mensaje debe estar adaptado a la audiencia, de manera que sea atractivo y comprensible por esta.
A partir del mensaje diseñamos nuestra imagen. La imagen debe ser el reflejo visual de nuestro mensaje. La imagen comprende todo lo que somos y hacemos, desde nuestra ropa hasta nuestra forma de saludar. Es el vehículo que nos llevará a conectar o no con los demás, a atraerles. En este sentido, las redes sociales han supuesto toda una revolución, ya que nos permiten conectar con gente de todo el mundo, haciendo que nuestro mensaje llegue a lugares infinitos. Por tanto, debemos cuidar también nuestra imagen en la red.
Por último, debemos concretar toda la imagen en un eslogan. Debe ser representativo de la imagen, fácilmente recordable y asociado a los valores diferenciales. En la mayoría de las ocasiones, el eslogan será lo primero que llegue a la audiencia, por lo que es de vital importancia que este llame la atención y les atraiga, de manera que se interesen por ti y por tu imagen.
Una vez ejercitado dicho proceso será necesario medir los resultados para comprobar si nuestra estrategia y planificación han sido eficaces y vamos por el buen camino, o si en cambio, es necesario modificar algún aspecto. Para ello debemos estudiar nuestro impacto en el público o audiencia.
Como siempre, hoy también voy a utilizar un ejemplo y si hablamos de personal branding tenemos que hablar de Josef Ajram.
Os preguntaréis por qué las marcas se fijan en un atleta que no destaca entre los del montón. La respuesta es por su marca personal. Josef es diferente a cualquier otro. Su físico lleno de tatuajes y piercings se aleja del estereotipo del de un deportista. Sus habilidades comunicativas a través de las redes sociales son inigualables. Su filosofía de vida y el mensaje que transmite atrae a millones de personas. En definitiva, un cocktail perfecto para las marcas. Cada día de Josef es una aventura que contar para estas: entrevistas, entrenamientos, desafíos... Un auténtico pozo sin fondo. Aporta a las marcas un retorno que ningún deportista similar puede aportar. Y él lo sabe y lo explota.
La creación de Where is the limit ha sido un refuerzo más a su marca personal. Actualmente es una filosofía de vida, que Josef junto con muchos otros han expandido no solo en España, sino alrededor de todo el mundo. Esta marca se ha convertido en la motivación de muchos en su día a día, no solo para hacer deporte y batir sus marcas, sino también en otros campos.
Podemos decir que la estrategia de marketing de Josef ha sido todo un éxito. Ajram (@josefajram) tiene en twitter 182.000 seguidores, diseña sus propios desafíos deportivos (RedBull 7 Islands), organiza multitud de eventos, cuenta con su propia marca de ropa deportiva, imparte cursos de bolsa, ha escrito cinco libros, imparte numerosas conferencias... Según la revista AskMen es el #43 de los 49 hombres más influyentes del mundo.
Muchos deportistas profesionales critican que alguien que no destaca entre el resto tenga tanto apoyo mediático y de las marcas. Pero él ha sabido hacer algo que ninguno ha logrado: diferenciarse.
Diferénciate
Para que el marketing personal tenga éxito es fundamental conocerte a ti mismo, tanto tus cualidades como tus puntos débiles. A partir de aquí se trata de aumentar tus fortalezas y reducir las carencias. En este sentido es trascendental la comunicación, saber transmitir a los demás que eres el mejor en lo que haces y que pueden confiar en ti.
Como en todo producto, es necesario seguir una serie de pasos para alcanzar los objetivos y resultados fijados:
Lo primero que debemos hacer es fijar el objetivo que queremos alcanzar, aquello que buscamos con nuestra estrategia. Esto no es solo aplicable al mundo comercial, sino también al deporte, a tus relaciones personales, en tu empresa.... Una vez fijado el objetivo a conseguir debemos elaborar la estrategia que nos permita alcanzarlo. Habrá varias posibilidades y alternativas, por lo que debemos estudiarlas y decidir cual de ellas nos es más conveniente.
Todo el mundo tiene objetivos. Fija los tuyos.
Tras esto, debemos elaborar nuestro mensaje, aquello que queremos transmitir a nuestra audiencia. En el mensaje debemos resaltar nuestras cualidades y aspectos diferenciales, indicando por qué yo sí y otros no. El mensaje debe estar adaptado a la audiencia, de manera que sea atractivo y comprensible por esta.
A partir del mensaje diseñamos nuestra imagen. La imagen debe ser el reflejo visual de nuestro mensaje. La imagen comprende todo lo que somos y hacemos, desde nuestra ropa hasta nuestra forma de saludar. Es el vehículo que nos llevará a conectar o no con los demás, a atraerles. En este sentido, las redes sociales han supuesto toda una revolución, ya que nos permiten conectar con gente de todo el mundo, haciendo que nuestro mensaje llegue a lugares infinitos. Por tanto, debemos cuidar también nuestra imagen en la red.
Las redes sociales permiten difundir nuestra imagen
Una vez ejercitado dicho proceso será necesario medir los resultados para comprobar si nuestra estrategia y planificación han sido eficaces y vamos por el buen camino, o si en cambio, es necesario modificar algún aspecto. Para ello debemos estudiar nuestro impacto en el público o audiencia.
Como siempre, hoy también voy a utilizar un ejemplo y si hablamos de personal branding tenemos que hablar de Josef Ajram.
Para quien no lo conozca, Josef Ajram Tarés (1978, Barcelona) es ultrafondista y day trader. Sus logros deportivos son infinitos: ganador de la Titan Desert, 3 veces Ultraman, finisher en multitud de Ironman... Hasta aquí todo más o menos normal. Lo curioso es que sin estar entre los mejores 50 triatletas del mundo y siendo uno más del montón, cuenta con muchos más patrocinadores que el primero de ellos. Entre estos destacan Red Bull, Buff, Orbea, Polar, Biotherm, entre otros. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
Josef Ajram, atleta y daytrader
Josef es un enamorado del deporte. Cuando este empezó a formar parte de su vida con regularidad decidió abrir un blog en el que compartía y comentaba sus entrenamientos. Debido al éxito que tuvo, creó una web en la que comparte contenidos. Con la visita de usuarios de todo el mundo se dio cuenta de las posibilidades que tenía en su mano y decidió explotarlas.
En 2009, tras volver de un Ultraman y viendo el éxito de la web, le propusieron que fabricara pulseras de silicona similares a las que había difundido Lance Amstrong. En dos días se agotaron todas. Las pulseras llevaban escrito "Where is the limit?" (¿Dónde está el límite?). Registró la marca. Poco después, en enero de 2010, Red Bull se puso en contacto con él y tras varias pruebas físicas y psíquicas se convirtió en miembro de Red Bull.
La creación de Where is the limit ha sido un refuerzo más a su marca personal. Actualmente es una filosofía de vida, que Josef junto con muchos otros han expandido no solo en España, sino alrededor de todo el mundo. Esta marca se ha convertido en la motivación de muchos en su día a día, no solo para hacer deporte y batir sus marcas, sino también en otros campos.
"No sé dónde está el límite, pero sí sé donde no está"
Podemos decir que la estrategia de marketing de Josef ha sido todo un éxito. Ajram (@josefajram) tiene en twitter 182.000 seguidores, diseña sus propios desafíos deportivos (RedBull 7 Islands), organiza multitud de eventos, cuenta con su propia marca de ropa deportiva, imparte cursos de bolsa, ha escrito cinco libros, imparte numerosas conferencias... Según la revista AskMen es el #43 de los 49 hombres más influyentes del mundo.
Logo de la marca Jose Ajram
La consecución de sus objetivos ha sido posible gracias a la gran capacidad que ha tenido Josef para comunicar, transmitir y vender el mensaje que forma parte de su vida: todo lo que te propongas es posible. No hay límites.
Josef Ajram - TEDx Sevilla
Antes de despedirme quiero plantearos una pregunta: ¿Compartes la opinión que mantiene que todos somos un producto? Si es así, ¿cómo tratas de "venderte"?
Un saludo y buena semana,
Edu Blanco















